Remando en Orio, en Trainera de COMPOSITES

Las Traineras sustituyeron la madera por composites hace más de 20 años, adaptándose a los requerimientos de sus remeros. 


Para todo aquel que sea del Norte – del Norte de España – la palabra TRAINERA suena tan común como la de barco para el resto, sin embargo esta no es un embarcación cualquiera. Su nombre deriva del latín trahere, que significa arrastrar, tirar. De ahí surge la palabra traína (tipo de red extensa para la pesca de sardina) y la embarcación que usa esa red se denomina TRAINERA



Su origen por el contrario no está tan claro, algunos la datan del año 1750 y le otorgan a un pescador de la población de Hondarribia su invención, otros a la zona de Cantabria e incluso hay quienes remontan su origen a las txalupas utilizadas por los pescadores vascos en la caza de ballenas durante el siglo XVII.  Lo cierto es que tras el Tratado de Utrecht en 1714 a los vascos se les prohibió faenar en los caladeros de Terranova y el bacalao dejo de ser uno de sus principales alimentos. Recurrieron entonces a la sardina y para capturar la cantidad suficiente para todo su pueblo modificaron las técnicas de pesca y probablemente esto les llevó a innovar en sus embarcaciones, derivando en las traineras. 


Hoy son embarcaciones de remo en banco fijo utilizadas para el deporte de regatas, que se celebró por primera vez en 1854 en las Fiestas de San Juan (Guipuzcoa). Y desde 1879 el Ayuntamiento de Donostia celebra todos los años, los dos primeros domingos de Septiembre, la regata de la Bandera de la Concha. El mayor honor para los campeones es hacerse con la Bandera de la localidad donde se celebra la competición. La tripulación está compuesta por 13 remeros que se distribuyen en seis filas más el remero de proa y el patrón. Todos ellos reman de espaldas mirando hacia popa, salvo el patrón que va de pie y es el único que mira a proa y dirige la embarcación con el timón.


El material utilizado para su fabricación por siglos ha sido la madera, concretamente de cedro y haya, hasta que en 1994 se construyó la primera trainera de fibra de carbono en los Astilleros Almilibia. Desde entonces se realizan haciendo uso de composites avanzados: fibra de carbono, aramida, nomex, resinas epoxi, etc. Aunque son materiales más ligeros que la madera y esto permitiría mejorar las prestaciones, tanto el peso como las dimensiones de las traineras están delimitados por el reglamento de la regata y no han cambiado. Sus dimensiones son las siguientes: 12 metros de eslora, 95 centímetros de proa, 75 de popa y 60,5 de puntal y un peso total de 200 Kg. La diferencia al utilizar materiales compuestos es que ahora las embarcaciones son de una sola pieza y tienen más resistencia. 



Los remos sin embargo si han evolucionado al fabricarse en composites, en cuanto al peso que se ha disminuido en aproximadamente 1 Kg. e incluso geométricamente ya que algunos han modificado su longitud. 

Tras años oyendo hablar de las Traineras a algunos amigos vascos del mundo de los composites y gracias al desarrollo que llevó a cabo en 2015 TKNIKA, el centro para la Innovación de la Formación Profesional del Gobierno Vasco, quienes diseñaron y fabricaron una trainera por el proceso de infusión, incorporando sensores en los toletes para medir y analizar los esfuerzos de los remeros y que pusieron a disposición de los clubes de remo, tuve el placer de remar en Orio en una de estas embarcaciones tan singulares. Orio es uno de los sitios emblemáticos para disfrutar de las traineras en el País Vasco, el club data de 1965 y la primera trainera que compitió por Orio lo hizo en 1879. 


En nuestra tripulación solo había 3 miembros del Norte de España, que sabían remar y lo que es una trainera… Los demás proveníamos de distintos puntos de la geografía nacional ya que esta era una de las actividades dentro de las Jornadas Asociativas organizadas por el San Sebastian Turismo y Convention Bureau y el Spain Convention Bureau a las que asistí en representación de AEMAC, como prescriptor del Congreso de Materiales Compuestos MATCOMP, invitada por los anfitriones y gracias a la propuesta de TECNALIA por la estrecha colaboración que les une y por el trabajo conjunto durante la organización del MATCOMP 2017 en San Sebastián. 




Solo añadir que la experiencia es ciertamente muy recomendable para todos aquellos enamorados, o no, de los COMPOSITES. Y quiero dar las gracias a todos y en especial el equipo de ORIO, por enseñarnos a una tripulación tan poco náutica a entender qué significa REMAR EN TRAINERA. 





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